Entrevista a José Javier Aleixandre Ybargüen

Madrid.- José Javier Aleixandre (Irún, 1924) llama la atención por la coincidencia de su apellido con el genial escritor Vicente Aleixandre, premio Nobel de Literatura en 1977. Sobrino y tío, el personaje que nos atañe pudo heredar de él las virtudes de las que su antepasado hizo gala, con una prolífica obra literaria. La narrativa, las obras de teatro, los cuentos infantiles y, sobre todo, la poesía le han hecho convertirse en uno de los mejores líricos del país en el siglo XX.

En el  periodismo su labor principal ha pasado por las cabeceras Ya, ABC, en la que fue enviado especial en la siempre difícil localización de Oriente Medio, y Actualidad Española, en la que llegó a ser redactor jefe. Muy conocidas fueron las charlas que llevaba a cabo, caracterizadas por realizarse sin ningún tipo de mecanismo de grabación, lo que le valió la incredulidad y alabanzas de buena parte de sus entrevistados.

En la tesis doctoral elaborada, el peso específico del personaje estaba fuera de toda duda. Es el autor de los productos informativos más presentes en la investigación, como fueron las entrevistas de personalidad a los candidatos centristas, aparecidas en los UCD informa. El hecho de querer conocer la manera de producirlas y las peticiones recibidas por parte de la formación de centro nos llevó a realizarle una entrevista muy específica al respecto.

Pregunta.- ¿Cómo se idearon los espacios UCD informa? ¿Fue un proyecto nacido de usted o propuesto por el propio partido?

Respuesta.- Me lo pidió UCD. Es decir, yo no fui a hacerles las entrevistas para llevárselas, sino que fue un personaje de dicho partido, que era amigo mío, el que me solicitó que llevara a cabo una serie de entrevistas a los candidatos que aparecieron finalmente, ya que estaba realizando unas charlas que tenían bastante fama. Yo respondí que encantado, que no tenía ningún inconveniente.

Lo que sí hice fue plantearlas como Así es y así piensa. Para el cómo son busqué los detalles más atractivos que podía haber en el personaje y en el cómo piensan lo que prometían y qué pretendían.

P.- ¿Se fijó en algún modelo que se había realizado en la prensa extranjera o fue completamente original por parte suya?

R.- Fue idea mía.

P.- ¿Tenía usted alguna vinculación con UCD?

R.- Ninguna. En absoluto.

P.- ¿Fue la única vez que ha trabajado para UCD?

R.- Sí.

P.- Entonces, ¿no hubo más productos similares a los UCD informa en posteriores convocatorias electorales, ya fuera de esa formación o de otra?

R.- Yo creo que fue la única vez aunque tuvieron mucho éxito.

P.- ¿Usted en aquel momento en qué estaba trabajando?

R.- Yo era periodista y en aquel año, ya superados los cincuenta años, estaba en Actualidad Española, de redactor jefe.

P.- ¿Y realizaba generalmente productos periodísticos similares?

R.- Hacía una entrevista cada semana a la persona que estaba en aquel momento en el candelero, ya fuera Boby Deglané, por ejemplo, que era un profesional de radio; ya fuera un poeta, un dramaturgo, etc. La persona de la que se hablaba en esa semana yo iba a realizarle una entrevista larga y procuraba acudir además al sitio donde radicaba. Es decir, a José María Pemán se la hice en su finca del Cerro Nuevo en Jerez o a Fernando Argenta se la hice en Castrourdiales.

P.- ¿UCD informa fue realizado de la misma manera o como era un producto diferenciado se llevó a cabo de una forma distinta?

R.- No fui a buscarles a su lugar específico sino que las hice en Madrid. Y además, en este caso, a diferencia de los otros mencionados anteriormente en los que yo no tenía tanta responsabilidad, pues era a un poeta, a un dramaturgo o a un cantante, yo quería tener una prueba de lo que me decían y por ahí tengo los casetes con las que tengo guardados su voz y sus respuestas.

P.- En los UCD informa también había pequeñas entrevistas a representantes de la cultura, del deporte o del periodismo. ¿Las hizo usted?

R.- No. Sólo me encargue de llevar a cabo las entrevistas a los candidatos políticos del partido.

P.- ¿Cómo era el proceso de elaboración de las charlas?

R.- Me hacía un guión, que no leía y me aprendía de memoria, y se lo iba preguntando. Posteriormente, no las escribía de acuerdo con el momento en el que me contestaban, sino que una empezaba por el final, otra por el principio y otra por el medio. Igual que en las entrevistas que yo hacía a los no políticos.

Es decir, cada vez usaba un camino distinto pero llegaba, al final, al mismo sitio.

P.- La mayoría de las entrevistas no están publicadas en el formato de pregunta-respuesta. ¿Qué buscaba con ello?

R.- Normalmente yo no he hecho entrevistas de pregunta y respuesta. Yo hacía una novela de la entrevista.

P.- ¿Qué buscaba conocer del personaje? Porque las entrevistas que aparecieron había elementos comunes como su lugar de origen, su familia, el interés por la política, el mensaje que lanzaban al electorado…

R.- Yo buscaba eso, que se supiera cómo era el personaje. Que el que leyera la entrevista tuviera constancia de cómo era ese candidato y para eso daba los detalles que pudiera hacerle más atractivo, eludiendo los que pudieran ir en contra del personaje. Y luego lo que tenía mucha importancia para mí en este caso era que dijeran qué pensaban, qué prometían, qué pensaban hacer y cómo efectuarlo.

En este caso era un empeño especial, que no tenía en otros casos, en los que era totalmente libre. Aquí tenía un cierto corsé.

P.- ¿Le dio UCD una serie de premisas a cumplir en las entrevistas?

R.- No, ninguna. Que hiciera lo que yo quisiera.

P.- ¿Eligió los personajes?

R.- No, me los dieron. La lista la decidieron ellos.

P.- ¿En ningún momento se planteó el hecho de incluir al presidente Suárez entre los protagonistas?

R.- No me lo propusieron.

P.- ¿Tiene constancia de los medios escritos en los que se introdujo dichos espacios publicitarios?

R.- No me acuerdo en absoluto.

P.- ¿Por qué no ha habido más casos? ¿Por qué no se ha repetido en más ocasiones?

R.- No lo sé. No tengo ni idea.

P.- Mi tesis gira en torno a la personalidad de los candidatos políticos. ¿Cómo de importante es que el pueblo conozca a sus dirigentes políticos en ese sentido?

R.- Yo lo considero importantísimo. Fundamental. Es esencial que para votar a una persona se sepa cómo es y qué quiere hacer.

P.- ¿Hoy en día se sabe?

R.- Se sabe en cierto modo. En mi caso concreto puedo asegurar que todo lo que se me dijo era cierto. Supongo que habrá algunas entrevistas que son mentira y en las que se ha inventado algo para que la gente pique. En mi particular no hubo tal situación. Todo lo que conté era verdad.

P.- ¿Y por qué antes sí tuvo lugar un caso como el que realizó y hoy en día no existen? ¿Tiene algo que ver la dificultad para acceder al personaje, en comparación con un período, el primero en democracia, en el que la política parecía mucho más de andar por casa, si se permite la expresión?

R.- No lo sé porque yo estoy retirado desde hace mucho tiempo y no sé lo que ocurre ahora.

P.- Hubo un caso similar en CD, que un día en concreto hizo una entrevista a Ramón País. Mantenía la similitud con su ejemplo en el hecho de tratarse de un espacio publicitario contratado pero la entrevista era informativa. ¿Cree que es un ejemplo de que se han desaprovechado oportunidades por parte de los partidos políticos?

R.- Yo creo que se han desaprovechado muchas oportunidades.

P.- ¿Y la izquierda especialmente, al provenir de fuera de las estructuras del Régimen?

R.- No lo sé porque yo nunca he sido político. Y como no lo he sido no he pertenecido nunca a ninguna formación, aunque ideológicamente he sido más próximo a la derecha que a la izquierda. Por ese motivo he tenido más contacto con gente de derechas que con gente de izquierdas.

P.- ¿Influyeron los UCD informa para el resultado final de las elecciones de 1979?

R.- Espero que sí pero no tengo ninguna constancia de ello. Supongo porque todos confiamos en la obra que hacemos, sino no la llevaríamos a cabo. Pero no tengo ninguna evidencia ni he vuelto a hablar con toda esta gente porque, de todos ellos, conocía personalmente a dos. A Leopoldo Calvo-Sotelo, debido a la amistad que me unía a Pepe Calvo-Sotelo, el hijo de José Calvo-Sotelo, que fue protomártir. Además también lo era de Luis Emilio, su hermano, y por ello era conocido de esa familia. Y a Antonio Fontán, que también era muy amigo porque yo era redactor jefe de Actualidad Española y él era el director.  Pero de los demás no.

P.- Hablando en clave interna de UCD. ¿No cree que con estos productos buscaran obtener una cierta homogeneidad en unas siglas que tenían bajo sí una gran cantidad de tendencias políticas en algunos aspectos dispares?

R.- Lo desconozco porque no estaba dentro de la formación. No convivía con ellos, ni los conocía, ni sabía quiénes eran.

P.- En temas más genéricos, ¿cuál es su opinión sobre el papel de la prensa en la Transición española?

R.- El papel de la prensa lo considero siempre, en cualquier momento, muy importante. Es fundamental porque creo que, a pesar de todo y todavía, el periódico manda en las casas. Es decir, en un domicilio lo que más cuenta es el periódico, más que la televisión. Me refiero a este momento. No sé si dejará de ser así. Pero todavía creo que sí es.

P.- ¿Y en ese momento concreto de la Transición?

R.- Fue fundamental y creo que se hizo bien.

P.- ¿Qué opina de la aventura del diario El País?

R.- Es un periódico muy importante, muy bien hecho que, cuando salió, era muy importante un diario que no fuera ABC. Es decir, que hubiera un contraste entre dos periódicos importantes de la mañana. Y creo que lo hizo muy bien.

P.- ¿Y el papel de las revistas? Ahora ocupan un lugar más secundario, algo que no ocurre en la actualidad

R.- Entonces la revista era muy importante. Actualidad Española, que era en la que trabajé muchos años, tenía muchos lectores y muchos seguidores, y estaba al día de todo.

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(28 de noviembre de 2012 en su domicilio)